UN FESTIVAL DE SÍMBOLOS
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El Dolmen de Dalí admite otras lecturas, tanto al completo como por detalles. Con la perspectiva apropiada, reproduce las escalas de representación de tantos cuadros del genial pintor: estructuras suprahumanas (dolmen), niveles humanos (escultura, pedestal) y paisajes (enlosado). Nosotros mismos debemos completar la escena, los espectadores somos parte del montaje. El análisis estructural, con sus elementos, situación, orientación y planta lo asocia a un templo dedicado a Neptuno, el dios de la imaginación. Ver “El Templo de Neptuno de Dalí”. También Dionisos y Apolo están reflejados en la estatua. Ver “Mitología del Dolmen de Dalí”. |
| Encontramos símbolos cabalísticos, como que el dolmen es el Arbol de la Vida, con sus tres Pilares. Se describe el proceso y la consecución de la Gran Obra alquímica, pues las esferas son la Piedra Filosofal. La figura humana recuerda los Arcanos 0 y IX del Tarot: El Loco y El Ermitaño. La numerología, con el 1 y el 3, el 8, el 12, y sobre todo el 13, el número de la Unidad y la regeneración, también permite estudios y análisis interesantísimos. Cada una de éstas líneas interpretativas ha de ser desarrollada con más detalle, pues de todas se puede decir que muestran coherencia lógica, validez expositiva y hondura de significado. En cada nivel, Dalí construye un mundo, coherente en sí mismo, que hay que explorar, hacer un viaje iniciático, una mirada al espejo interior |
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